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por Guillermo Kincaid

Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo á la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Génesis 3.1

Durante todo este siglo ha crecido la apostasía de cristianos intentos de "corregir la Biblia". Bajo pretextos de aclarar la "antigüedad" hombres escépticos han intentado cambiar la Biblia antigua a su capricho. Insisten que Marcos 16.9-20 no es "original". Insisten que 1 Tim. 3.16 no debe mencionar "Dios". Insisten que Colosenses 1.14 no debe hablar de la sangre de Jesucristo. Los Testigos de Jehová, los Mormones y otras sectas utilizan los mismos argumentos para desacreditar la Biblia común. La motivación de estas opiniones es sencillamente incredulidad a la Biblia que engendró su iglesia. En otra generación los cristianos no prestaron atención a tal incredulidad. Pero en nuestra generación es una apostasía casi universal. Pocos cristianos ahora creen que la Biblia es perfecta.

Si la Biblia nos ha enseñado algo, ciertamente es que Satanás abomina las palabras de Dios. Desde el primer día Dios ha hablado con los hombres, y desde entonces sus palabras han sido el sustento de la raza humana, la razón para su existencia, el fundamento de todas sus ambiciones y logros. Sin la palabra de Dios el hombre es solamente otro animal, bestia bruta, naturalmente hecha para presa y destrucción. Pero con la palabra de Dios el hombre es noble, majestuoso y augusto, dignificado por su comunión con Dios. Satanás es enemigo implacable de Dios. Por eso, es enemigo de los hombres mientras tienen comunión con Dios. Así que, no debe sorprendernos que su primera estratagema en contra de la humanidad es atacar las palabras de Dios.

Fíjate que Satanás no alegó grandes incredulidades. No inventó grandes filosofías inteligentes para engañarnos. Sencillamente sembró la duda acerca de lo que Dios había dicho. Si los cristianos solamente considerasen las primeras palabras de Satanás a nuestros padres, "¿Conque Dios os ha dicho?", quizá estarían mas atentos al gran engaño de estos últimos años. La estrategia de Satanás no ha cambiado. Su deseo mayor es hacernos dudar de la palabra de Dios. Si no puede destruir o eliminar la Biblia, su último recurso es destruir su autoridad. Y Satanás es astuto. El puede charlar con los cristianos más eruditos, educados e inteligentes, y les puede demostrar discrepancias entre manuscritos antiguos, y les puede enseñar otras opciones de traducción, y a estos cristianos sabe halagar su pericia y su perspicacia, y así produce una generación de hombres cristianos inteligentes, expertos, estudiados y opinados, pero incrédulos a la Biblia que engendró el evangelio entre ellos.

Fíjate que esta incredulidad nunca empieza con sencillos cristianos en las congregaciones. Los convertidos son creyentes. Fueron persuadidos por alguien que con su dedo señalaba algo en una Biblia. Aquel que explicaba la Biblia no sembraba dudas en ella. No la andaba corrigiendo, ni enseñando otras posibles traducciones. Los que se convierten son persuadidos por creer las palabras sencillas de la Biblia en su mano. Los cristianos que crecen en la fe, son los que leen y estudian la Biblia común, y se aprovechan de sus promesas, y sabidurías, y amonestaciones. Pero después, llegan a conocer a cristianos educados, pastores seminariados, autores elocuentes, todos intentando hacernos mas "realistas," pues quieren "ampliarnos la vista." Dicen, "una mejor traducción sería...," "la traducción antigua de esta frase es desafortunada...," "yo prefiero la versión moderna en este versículo...," etc. Y algunos cristianos nunca notan que los Testigos de Jehová y los Mormones enseñan sus doctrinas anticristianas con estas mismas frases. Ningún hereje es sujeto a las palabras de la Biblia antigua.

Las Alegaciones

Luego, cuando nosotros señalamos esa incredulidad de los pastores, y los hermanos que han tragado sus opiniones y preferencias, evitan las acusaciones con alegaciones. Dicen:

"La Biblia antigua es anticuada. La nueva solamente la aclara."

Desafortunadamente, las nuevas revisiones no solamente aclaran antigüedades, sino cambian textos completos, omiten palabras originales, añaden interpretaciones particulares, trastornan el sentido original, y conforman los textos revisados a las opiniones populares contemporáneas.

"La Biblia antigua también era criticada cuando empezaba."

Sí, es cierto. Era criticada por los incrédulos, los sacerdotes, las sectas, y Satanás.

"La revisión anterior también tuvo cambios."

En efecto, sí. Pero no cambió una Biblia común, creída y aceptada por todos los creyentes. Cuando fue elaborada la antigua revisión (1862), prácticamente no existía iglesia hispana. Creyentes de esa época revisaron Biblias antiguas en español, pero esas Biblias antiguas eran oscuras, olvidadas, estériles y desconocidas. La Biblia antigua nuestra, la más antigua que todavía sigue siendo impresa, (conocida como la Valera 1909) es la revisión ligera de la primera Biblia fructuosa en español (Valera 1862). Es la primera Biblia común (aceptada como la autoridad de todos los creyentes) en español. La Biblia antigua (Valera 1909) merece nuestra fe, y no merece la incredulidad hacia ella demostrada en las revisiones modernas (1960, 1967, 1977, 1979, 1995, etc.).

"Ustedes adoran una sola traducción."

No adoramos una traducción. Creemos la traducción autoritaria. Seguimos fielmente sujetos a la Biblia que engendró la iglesia hispana. No hubiéramos objetado a una revisión ligera que moderniza el lenguaje. Pero sí objetamos a una revisión que cambia el sentido, elaborada por hombres escépticos o incrédulos a la Biblia común antigua.

El Declive

La verdad es que la iglesia hispana hasta ahora ha sido mayormente conservadora. Las Biblias modernas no han tenido mucho éxito entre creyentes de Latinoamérica, con la única excepción de la revisión de Valera 1960. Aún así, la revisión 1960 es una revisión aunque extensiva, textualmente conservadora. Sin embargo, las revisiones que siguieron (V. Moderna-1967, RV-1977, y RVA-1986) son revisiones plenamente modernas, siguiendo casi todas las opiniones de la crítica textual moderna, escasamente semejantes a la Valera antigua, ni digna de ser llamadas Valeras, siendo traducciones nuevas, y siendo basadas en el texto griego Vaticanus (no en el Textus Receptus). Los hombres responsables para estas "Valeras" modernas no eran creyentes del Textus Receptus, como eran Reina, Valera y Lucena. Utilizan el nombre Valera solamente para poder comerciarla. Sin embargo, la iglesia hispana no ha aceptado estas revisiones, y ahora escasamente puede encontrar un ejemplar de uno.

A cambio, la revisión de 1995 es más semejante a la 1960, textualmente conservadora, pero liberal en su traducción, parafraseando cuando les parece a los revisores. Los revisores vieron que no pueden lucrar en el mundo hispano con una Biblia demasiado cambiada, entonces intentaron otra ves en 1995, pero esta vez "al pasito." La revisión de 1995 está siendo promovida fuertemente, y está viendo más éxito que la revisión de 1977. Y hay poca censura por los cristianos hispanos en contra de los cambios nuevos de la 1995. El pueblo cristiano hispano ahora aparentemente acepta aún los cambios de sentido siempre si no son demasiados, o si están en textos no muy conocidos. Sin embargo, esto no nos es sorpresa. El camino abajo empezó hace mas de 35 años, con la revisión de 1960. Para entender este declive moderno, tenemos que considerar la revisión de 1960 desde el principio.

Apostasía por Astucia

No obstante tantas veces que el pueblo cristiano demostró su fe en la Biblia antigua, las sociedades bíblicas de este siglo persistieron en su deseo de cambiarla. A mediados de este siglo, la Sociedad Bíblica Americana (SBA) y la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE) se pusieron de acuerdo de "revisar" la Valera 1909, porque era tan "anticuada". Su propósito era de convertir la Valera de su base en el Textus Receptus a un texto griego "crítico", o sea, conformada a la opinión moderna. Encargaron a un señor Eugene Nida para averiguar qué tan posible era tal propósito, sabiendo ellos que el pueblo hispano evangélico era muy conservador. Nida encontró que casi todos los cristianos hispanos estaban en contra de un cambio de texto griego, y en contra de cualquier cambio de sentido de la Biblia antigua. Aceptarían una sencilla y ligera modernización del lenguaje, pero no aceptarían una revisión radical. Eugene Nida nos avisó que su revisión no iba a cambiar textos muy conocidos en la 1909 porque en sus entrevistas con las iglesias los cristianos se oponían a cambios del sentido. E. Nida escribió en 1961 para "The Bible Translator",

"La opción de las Sociedades Bíblicas era o de dar al pueblo lo que necesitaban, pero probablemente no iban a aceptar (o sea, una revisión de escala completa de la Reina-Valera), o de proveer lo que el pueblo obviamente deseaba, es a saber, una revisión ligera de formas ortográficas, gramáticas, y lexicográficas...Así que parecía ser mucho mas sabio proceder con una revisión limitada, mas o menos de acuerdo con lo que era evidentemente deseado, y luego después preparar un texto nuevo de la Biblia en español para atender a las necesidades de estudiantes seminaristas y los laicos mas educados. La necesidad de tal texto radicalmente diferente de la Biblia en español es, por supuesto, muy importante." [Eugene Nida, Reina-Valera Spanish Revision of 1960, The Bible Translator, 1961, ABS NY].

Para Nida y los demás hombres responsables para la nueva revisión, la opinión conservadora de cristianos hispanos era una circunstancia lamentable. En vez de reconocer la opinión de Dios en la respuesta de Su pueblo, decidieron hacer una revisión provisional. Sabiendo que no iban a poder imponer una Biblia radicalmente diferente a la antigua, produjeron una Biblia alterada, pero solamente en pasajes no muy notorios. Escribió Nida:

"...en algunas instancias donde un texto crítico es mucho mas preferido sobre la tradicional Textus Receptus, el comité hizo algunos cambios ligeros, particularmente si tales cambios no eran en versículos bien conocidos..." [Eugene Nida, Reina-Valera Spanish Revision of 1960, The Bible Translator, 1961, ABS NY].

En vez de corregir el texto griego de base, corrigieron las traducciones literales de la antigua Biblia, así preparando el pueblo hispano para los cambios radicales "necesarios" en el futuro. La Versión 1909, por ser casi nada cambiada de la 1862, y esa poco cambiada de la 1602, se consideraba "arcaica", "antigua", y "confundiente". Eso supuestamente se "corrigió" en la revisión de 1960. Sin embargo, parece que el español se alteró bastante en dos décadas, pues en 1977 la tuvieron que "revisar" de nuevo. Y luego en 1995 se corrigió de nuevo. Son astutos, que no pueden admitir que no creían la Biblia antigua, y que la deseaban cambiar radicalmente. Según ellos, solamente querían "aclarar" la antigüedad, pero siguieron aclarando hasta por fin tener una Biblia radicalmente diferente. Sin embargo, no terminará con la 1995. Seguirán publicando nuevas revisiones con el nombre Valera, no porque todavía es anticuada, sino porque hay lucro en ello. Si tienes dudas acerca de este motivo debes preguntarte por qué no permiten a la revisión de 1960 ser publicada en el Internet libremente.

Es cierto que la revisión que produjeron en 1960 no era radicalmente diferente que la antigua, y es cierto que aclararon algunas frases y palabras antiguas. Por eso la revisión de 1960 era popular desde su inicio. Sin embargo, esta revisión ocasionó tres consecuencias lamentables. Primero, y más importante, abrió el paso para las otras revisiones de ocultar la Versión Valera antigua, la autoridad de Dios en el mundo hispano. Segundo, alteró muchos textos, conformándolos a Biblias modernas, en contra del Textus Receptus. Sabemos que estas abajo no son todas las alteraciones, pero estas demuestran que los revisores hicieron precisamente lo que el pueblo hispano insistía que no hicieran. Algunos de estos cambios son significantes (*), pero el hecho que lo hicieron en contra del deseo conocido de la iglesia hispana aclara la actitud de los responsables para la 1960.

Algunos Textos del TR Griego Alterados en la 1960

Mateo 5.22 omitieron la palabra "locamente," resultando en la enseñanza que todo enojo es pecado, cuando aún Cristo mismo se enojó a veces (Marcos 3.5).

Lucas 2.22 cambiaron "ella" a "ellos," enseñando que Jesucristo también necesitaba ser purificado.

Juan 18.36 Omitieron la palabra "ahora," implicando por esa omisión que Jesucristo nunca reinará en el mundo.

Rom. 10.15 Omitieron la palabra "evangelio," indicando que son bienaventurados no los predicadores del evangelio, sino los pacíficadores ecuménicos.

1 Cor. 7.3 Cambiaron "benevolencia" a "deber conyugal," haciendo parecer que Pablo era tan preocupado acerca del sexo como son los modernos cristianos embriagados con la televisión.

Col. 2.2 Cambiaron "de Dios, y del padre, y de Cristo" a "de Dios el padre, y de Cristo," oscureciendo otra referencia a la divinidad de Jesucristo.

1 Tes. 4.4 Cambiaron "tener su vaso en santificación" a "tener su esposa en santidad," otra vez insertando la preocupación sexual de nuestro siglo a las escrituras de Pablo.

Heb. 3.16 Cambiaron el sentido completamente, donde la antigua dijo que no todos en el desierto murieron, la nueva revisión indica que todos los que salieron con Moisés sí murieron en el desierto.

Sant. 5.16 Cambiaron "faltas" a "ofensas," dando ímpetu a la doctrina católica de confesión auricular de pecados.

Otros cambios ligeros del texto griego no autorizados por el pueblo de habla española, pero hechos por los revisores de 1960:

Mat. 16.8; 17.20; 20.34; 22.13; Mar. 6.11; Luc. 2.38; 5.17; 5.36; 6.1; 8.49; 16.9; 24.12; Juan 2.17*; 12.47; 13.2; 16.3; Hec.15.17,18*; 15.33; Rom. 9.28*; 2 Co. 8.4; 9.4; 11.3; 11.6; Efe. 4.6; Col. 2.7; 4.13; 1 Tes. 2.2; 1 Tim. 1.17*; 4.1; Filem. 2; Heb. 4.2*; 10.34; 13.9; San. 4.4; 1 Ped. 2.7*; 4.3; 2 Ped. 3.2; 1 Jn. 2.27; 5.18; 2 Juan 8; 9; 3 Juan 5; Judas 4; Apo. 2.19; 2.21; 2.22; 4.4; 5.6; 7.17; 9.19; 14.1; 14.12; 14.15; 17.8; 18.2; 19.17; 22.6; 22.11; 22.14*; 22.18

Y tercero, incorporaron las modas evangélicas recientes al mismo texto de la Biblia, incluyendo sus interpretaciones particulares, y sus opiniones acerca de pasajes difíciles. No mantuvieron la traducción literal, sino parafrasearon. Fíjate en algunos ejemplos.

Parafraseando la Revisión 1960: Insertando al Texto una Interpretación Particular

Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: Mateo 28.19

La palabra "doctrinad" quiere decir "enseñar." La palabra en griego es "matheteuo" que significa "doctrinar" o "enseñar". Sucede que todas las Biblias antiguas la traducen sencillamente "enseñar" o "doctrinar", y así tenemos el mandamiento de Jesucristo de enseñar nuestra doctrina a todos los Gentiles. Los apóstoles entendieron y "llenaron a Jerusalem con su doctrina" (Hec. 5.28). Sin embargo, evangélicos modernos no creen que es necesario enseñar a todos los incrédulos todas nuestras doctrinas, sino creen que nuestra responsabilidad es de reclutar más adeptos con un evangelio positivo. Se ha comprobado que es más "efectivo" hablar positivamente, y evitar doctrinas divisivas. Y así que, los evangélicos modernos tradujeron esta palabra en la revisión 1960 así: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones..." La palabra "haced" no está en el texto griego que tradujeron, la agregaron por "mejorar el sentido."

Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10.9

Hace generaciones el convertirse a Cristo era una conversión pública, y delante de hombres. Predicadores demandaban arrepentimiento, y confesión en público, no solamente de sus pecados pero de su decisión de aceptar a Cristo. Y aceptar a Cristo significaba no solo creer las doctrinas acerca de él, y reconciliarse con él personalmente, pero también confesarlo delante de los hombres, aceptando las consecuencias de esa confesión pública (Mat. 10.32). Sin embargo, en nuestros días, la sabiduría evangélica popular es que la conversión a Cristo es algo muy personal, y que la puedes hacer casi sin consecuencias. Se entiende que hay algunos que son más tímidos que otros, y que no aguantan una confesión pública. Lo importante, según predicadores de hoy, es que él "entre en tu vida," y que la mejore, y la de propósito, y llene el hueco. Todo esto ahora ofrecen por repetir una oración personal. No sé si algunas de estas oraciones serían efectivas o no, pero los revisores de la 1960 osaron incluir esa opinión en su obra, parafraseándolo: "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor..." El hecho que Católicos, Testigos, Mormones y Musulmanes confiesan esa doctrina, (que Jesús es Señor), hasta ahora no ha perturbado a los evangélicos, que ahora se ocupan convirtiendo muchedumbres por oraciones en masa.

Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Hebreos 11.1

No entienden este versículo los evangélicos modernos porque para ellos la fe es solamente una creencia. Sin embargo la fe es mas que creencia, es la sustancia de las cosas espirituales. Muchos cristianos ignoran lo sustancial de la fe, pero los revisores de la 1960 atrevieron cambiar la frase, aunque todas las Biblias antiguas la tradujeron como Valera. En la 1960 nos la dejaron "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera..." Parece que evangélicos modernos están tratando de creer mas, de callar las dudas. Están buscando "certeza." (Quizá les ayudaría cerrar los ojos y repetir "yo creo" cientos de veces.) Sencillamente hubieran creído, aún sin certeza, la Biblia antigua, pues la fe es verdadera sustancia.

Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Tim. 6.10

Evangélicos, después de unas generaciones, tienden a prosperar. El quitar los vicios de la vida, establecer la fidelidad en el hogar, la sanidad del hablar, y la honradez en los negocios, estas cosas prosperan sus devotos. Así que, cualquier pueblo que se convierte a "evangélico" eventualmente prospera. Es mas, si hay solamente una minoría evangélica en un pueblo, prosperará algo porque la "norma" de la moral sube proporcionalmente. Sin embargo, con la prosperidad viene la abundancia, y la ociosidad, y la riqueza vuelve a ser el objeto mayor de la vida. Por eso Pablo nos avisó de no olvidar que el amor del dinero es la raíz de todos los males. Ahora, no dijo que el dinero es la raíz, sino el amor del dinero. Y no dijo que el dinero es la raíz inmediata. Y no dijo que es la raíz de todos los pecados, sino de todos los males. Sin embargo, a los evangélicos modernos se les hace extremo este dicho, entonces los revisores de la 1960 atrevieron a cambiarla (¡qué sorpresa!) dejándonos: "porque raíz de todos los males es el amor al dinero..." Así que, no es la raíz, sino solamente una raíz. ¿Crees que les importa que todas las Biblias antiguas la tradujeron como Valera, y que la Biblia que les engendró decía "la raíz"? Ves la osadía de los modernos, de enervar los avisos antiguos acerca de la prosperidad, justamente en la época más próspera de la iglesia.

Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo, Filip. 3.8

Evangélicos de segunda y tercera generación son usualmente de "clase media," prósperos, si no ricos. La mayoría de ellos son "ciudadanos," no campesinos. Y como ciudadanos tienen que guardar su "apariencia". Por eso se visten de traje para reunirse, llevan ropa de moda, se mantienen bañados, cepillados y presentables. Por eso demasiados cristianos evangélicos menosprecian a los mendigos que se acercan a las reuniones, e intentan guardar su nivel sociólogico, como personas con trabajos de oficina, y de ropa formal. Aun los que no logran la meta, reconocen la meta, y anhelan lograr esa "clase media." Quizá no han considerado que lo mismo ocurría en los días de Jesucristo, y con los apóstoles. Todos ellos nos avisaron de no tener cuidado de la ropa que lleva uno. Sin embargo, de esa clase media evangélica emergen los profesores, autores, y pastores, educados en seminarios, en fin, los mas destacados entre nosotros. Entre ellos, los revisores de las nuevas Biblias.

Sucede que estos hermanos son delicados. No aguantan la vulgaridad del vulgo del pueblo. En serio, viven aislados del campo, del sudor, de la grasa, y del humo. Son, como diremos, cristianos afeminados. Por eso la revisión de 1960 no pudo aguantar la palabra "estiércol." (No se ríen.) Bueno, hermanos, los revisores de la 1960 sí aguantan la palabra en el Antiguo Testamento cuando no hay otra palabra sustituible, pero las dos veces que ocurre la palabra en el Nuevo Testamento, la cambiaron. En Lucas 13.8 "que la escave, y estercole" la cambian a "y la abone." Aquí en Filip. 3.8, la cambian a: "...lo tengo por basura..." Supuestamente, según el diccionario griego, la palabra para estiércol (¡oh! perdóname) es "skubalon" que viene de las palabras "kuon" (perro) y "ballo" (echar). Literalmente significa "lo echado de perro." ¿Crees que "basura" es la mejor traducción? Creo que estos evangélicos necesitan ser "estercolados" por el Espíritu Santo, quizá llegarán a dar fruto.

En verdad hermanos, yo aprecio la iglesia hispana que forzó a las sociedades bíblicas a mantener su revisión conservadora. Pero hay que recordar que los mismos encargados de revisarla eran incrédulos hacia ella, e impusieron sus opiniones e interpretaciones en cada capítulo. La hipocresía de los revisores de la 1960, pretendiendo creer y revisar la 1909 mientras cambiaban todo lo que no les parecía (siempre si no causaría escándalo), hizo mas daño a la causa cristiana que cualquier otra decisión de "creyentes" desde la inquisición. En otra generación no había duda de cual Biblia creer. La 1909 era la Biblia de creyentes. Pero los cambios pequeños y escondidos de la 1960 abrieron la puerta a las perversiones modernas que también se están llamando Valera. Ahora cada secta mayor hace su propia Biblia, y pone en duda la antigua Biblia por mostrar las diferencias que hay entre supuestas revisiones de Valera. La revisión de 1960 tiene que tomar la responsabilidad de todas las revisiones incrédulas desde la suya, y de toda la confusión y la incredulidad hacia la Biblia que hay ahora entre cristianos. Dicen que la 1960 es útil, pero también estiércol es útil. Tenemos que preguntar si es verdad, si es honesta, si es siempre confiable. Y la iglesia hispana ya ha dejado de preguntar estas cosas. Es apostasía en serio. Necesitamos un avivamiento, de fe en la Biblia que nos engendró. Que como iglesia entera respondamos a la pregunta de Satanás, "¿Conque Dios os ha dicho?" en efecto, "Sí, aquí está escrito. Y nosotros creemos."